Ocumare - Choroní

Mientras respiro para calmarme porque estoy haciendo maletas y no encuentro parte de mi ropa gracias a la falta de privacidad en mi casa, trataré de animarme contándoles la historia de Ocumare y Choroní.

-------

Hace dos fines de semana estaba planeando un mini-trip a Choroní con Alejandro. Originalmente, Alejandro, Diego, ML y yo, iríamos el sábado a Choroní a pasar el día.
Por razones USBistas, Diego y ML no nos pudieron acompañar, pero Alejandro y yo decidimos ir igual.

Yo nunca había ido siquiera a Maracay, por lo que me sorprendió que al llegar, te reciba una arepera que se llame "Arepas Mi Arepa" y el cartel tenga una arepa, una mariposa y una jirafa con luces de neón. También me dio risa el tigre Tony de la fábrica de Kellogg's y una escultura de una gorda en un columpio.

Normal.

Cuando llegamos a la entrada de la carretera para Choroní, estaba la Guardia Nacional devolviendo a la gente porque no había paso. Había llovido toda la noche y unas piedras bloquearon el camino. El guardia, muy coolmente, nos recomendó ir a Ocumare para no perder el viaje (dos horas de Caracas hasta allá).

Empezamos a atravesar el Henri Pittier por una carretera que luce así:


Ahí en medio de ese monte, aparte de una piedra graffiteada con "ANDREA BEBE TE AMO", encontramos una casita que se llamaba La Reina de las Empanadas. A menos de diez metros estaba otra casita que se llamaba El Rey de las Empanadas. Evidentemente, nos comimos unas empanadas.

Cuando llegamos al puerto, todos nos ofrecieron viaje en peñero. Nos dijeron que La Ciénega era la mejor playa así que a esa fuimos parados en la punta del peñero, agarrados de una cuerda. Llegamos a una especie de lago salado. Tenía como 1km de diámetro y más de 300mts de profundidad.


A los cinco minutos de haber llegado, llegaron dos peñeros con un poco de catires ebrios. Había uno que estaba en la quilla del alcohol. Eran como siete chamos y dos chamas; y se instalaron justo al lado de nosotros. Decidimos preguntarle a una pareja si nos cuidaba las cosas mientras nos bañábamos.

Enfrenté mi miedo. Una pesadilla recurrente, es que caigo del cielo en mar profundo. Me da mucho miedo el agua profunda y la vida marina. Pero lo enfrenté y nadé con Ale al centro del lago. Cuando nos salimos, una chama (no del grupo etílico) estaba gritándole a un tipo que si había encontrado la cámara (aparentemente se le había caído al agua), pero que si no, que lo dejara así porque ya no serviría para nada. Burda de chepa yo, le dije que aún podía salvar las fotos porque la memoria seguro seguía intacta, y nos pidieron acompañarlos a buscarla.

Adventure mode on, nos montamos en el peñero y fuimos a unos manglares. Nos hicimos panitas de ellos y nos empezaron a contar de su recién formada empresa: viajes en lancha por las costas de Venezuela, snorkel y buceo, etc. (Se llama Paseos Caribe, y pueden contactarlos en paseoscaribe@gmail.com)

En los manglares, Ale y la chama hicieron una escena muy a lo Tarzán y Jane meets la Capilla Sixtina:


Y después nos llevaron a ver estrellas de mar:



Luego de eso, nos estaban dando un paseo por el borde del lago en lo que vemos un grupo de gente ebria en la orilla. Cuando nos acercamos, me doy cuenta que en el centro de todos está Clarisa. Sí, yo voy a Ocumare randommente y me encuentro a mi hermana en medio de un lago salado donde no hay ni señal en el celular. xD

En fin, ya de regreso a nuestra parte del lago (sí, nuestra), a Alejandro le pareció buena idea lanzarse al mar y regresar nadando y me dejó a mí SOLA con los borrachitos rubios. Como borracho no es gente, me empezaron a preguntar mil cosas. Resulta que eran de la Colonia Tovar (WTF) y para "ganarse puntos" estaban diciendo toda la ascendencia alemana que tenían. Se asustaron cuando me dijeron que tenían 18 y yo les dije que iba a cumplir 23, y ahí me dejaron de hablar.

Cuando llegó Alejandro, estaban empeñados en cuadrarlo con una chama que aparentemente estaba babeada por él, y Alejandro dijo que él tenía novia.

Los borrachos se fueron, dejamos nuestras cosas con otra gente y nos metimos al lago otra vez. Esta vez llevé los límites de mi miedo más allá. Cruzamos al otro lado nadando y nos regresamos nadando (aunque confieso que un barquito me arrastró los últimos 20mts xD).

Regresamos justo cuando nuestro "peñerista" llegó para buscarnos y emprendimos nuestro viaje de regreso al puerto (15min). Volvimos a agarrar carretera y cuando llegamos a Maracay un señor me tiró un beso por tomarle una foto:


Paramos a comer en el C.C. Paseo Las Delicias (al parecer, todo es delicioso en Maracay). Pero ya va, el día no acaba aún. Entrando al centro comercial una chica me abordó y me preguntó si me podía hacer una entrevista para un proyecto de su universidad. Me vi en ese espejo y le dije que sí. Cuando prendió la cámara y me puso el micrófono, me preguntó "El tamaño importa?".
SWIIIIIIING!
Con mi mejor cara de tabla y después de cagarme de la risa, respondí que sí xD
El sábado terminó con el regreso a Caracas.

Al día siguiente, quedamos picados por no haber ido a Choroní, así que nos lanzamos otra vez; esta vez Diego y ML si fueron.

Otra vez Arepas Mi Arepa, el tigre Tony y la gorda columpiándose.

Ahora sí estaba abierto el camino, y déjenme decirles que la carretera a Choroní es mucho más peligrosa que la que va a Ocumare. Vimos un camión que se había caído al precipicio hace un tiempo. Llegamos al pueblito, dejamos la camioneta en el hotel de unos amigos de Alejandro y agarramos un peñero a Uricao. Una playa como de 100mts de costa, sólo para nosotros.


En serio éramos como siete personas en la playa. El agua era tan cristalina que casi podías ver el otro lado del mundo. ML, Diego y yo nos echamos la mejor siesta del universo bajo un toldito de palmas, hasta que llegó un tipo a despertarnos y que para cobrar el toldo. MENTIROSO.
Lo odié por siempre.

Habíamos quedado con el lanchero que nos buscaría entre dos y tres de la tarde. Eran las 3:20pm y el tipo nada. Nos montamos en otra lancha y cuando estamos ya saliendo de la playa, llega el lanchero que nos llevó. Empezó a formar peo al otro y a caernos a gritos, que no le habíamos pagado, bla, bla, bla; y cuando llegamos otra vez al pueblito, nos quería cobrar MÁS de lo que habíamos acordado. Después de discutir como media hora con el tipo. Le pagamos un intermedio, y tuvo las agallas de decirnos que la próxima vez lo buscáramos a él.
- Sí va, cómo te llamas tú?
- A mí me dicen El Abuelo.

Todos tratamos de contener la risa.

Ya en el hotel, nos tomamos una taza de chocolate caliente hecha con Cacao de Chuao. Highly recommended. Luego de eso, Alejandro nos llevó a un mirador desde el que se veía todo el pueblo y las playas.


Le pedimos a una señora que nos tomara una foto y nos dijo:
- Primero tienen que decirme de dónde son. Ustedes no son de aquí.

A lo que Diego respondió:
- Sí, sólo que somos cuatro pálidos.


Yo en realidad era un tomate.

Ya de vuelta a Maracay, se nos ocurrió la brillante idea de pararnos a comer. PARRILLA, CARNE, POLLO, PIZZA. Decía en neón gigante.

ERROR. Me dije a mí misma al entrar a una taguara de pollo frito un día del niño.
Comimos como Precious y nos largamos a Caracas.
----------

Se que es un cuento largo, pero tendrán un mes para leerlo, porque no bloggearé en un mes o más xD

De Post Post, les dejo una foto de Raki hace dos años y de Wendy actualmente (sí, en honor a Wendy Sulca porque "de día y de noche quiere tomar su tetita").
Duermen IGUALITO.



2 comentarios:

  1. Muy buenas las vacaciones, ojala no te demores el mes que dices en escribir, besos.

    ResponderEliminar
  2. WTF! tas frita PANA-HARINA, me caes bien XD , Choroni es bien eso me recuerda que en unos días voy a Ocumare. luego veo si me fue tan bien como a ti. saludos.

    ResponderEliminar