Raki y sus Rakitos

Ayer, asistí mi primer parto canino. La cosa fue así:

Desde el lunes estoy haciendo la tesis porque la quiero terminar antes de irme de viaje, entonces estaba en La Guaira en casa de Alhena cuando mi mamá me llamó: Raki estaba teniendo contracciones desde la noche anterior y no quería dejarla sola.

Alhena y yo subimos y nos pusimos a hacer tesis en la cocina. Raki estaba muy inquieta porque hay unos obreros reparando las tuberías del edificio y justo ayer tocaba en mi piso (que por cierto hay un hueco BEIO en la pared).

Al final de la tarde, le avisé a Diego para que me ayudara mientras yo estaba intermitente entre Raki y la tesis. A Raki le hicimos una especie de nido en la ducha con unas mantas y unos paños viejos, pero ella quería meterse bajo la cama de Clarisa porque ahí están el módem y el router, lo que hace que esté calentito. También se iba a veces al puff y a veces bajo el sofá.

La agarré y estuve un tiempo con ella sentada en la ducha con la laptop encima y ella echadita, posando para las fotos.


En una de esas puff-cama-sofá, salió corriendo a la ducha, se hizo pipí afuera y luego entró y se echó: ya era hora. Alhena se quedó viendo un rato, pero nada pasó y se tenía que ir, así que me quedé sola con Diego.

Pasaron como 40 minutos antes de que se pudiera ver sólo el hocico del primer perrito. Raki estaba muy cansada pero yo le daba agua con un hielo y la sobaba para darle calor. Después de una hora y media en ese plan, nació el primer perrito, pero Raki estaba tan agotada que no hizo nada. No se volteó a verlo, no lo lamió, no lo buscó. El perrito estaba ahí en la manta, inerte. Tuve que intervenir.

Sin miedo al asco, lo agarré y le rompí la membrana que lo cubre, comenzando por la cara. Se la aparté, le quité el resto del cuerpo y lo comencé a frotar con una toalla. El problema es que seguía atado por el cordón umbilical y no lo podía jalar mucho porque le hacía daño a la panza. Por fin Raki reaccionó y comenzó a lamerlo. Le tuve que mostrar el cordón para que lo empezara a morder para romperlo.

Todo bien. Respiro.


Media hora después, es tiempo del segundo perrito (o perrita mejor dicho). Esta tuvo más complicaciones pero sí venía viva, empezó a nacer al revés. Me daba mucho miedo que se rompiera la membrana con la mitad del cuerpo adentro, porque no dejaba de moverse. No salía y Raki estaba muy cansada. Diego llamó a su tío veterinario a preguntarle. Otra vez a intervenir. La tuve que comenzar a jalar para que saliera. Con mucho cuidado porque son muy frágiles y además no tenía nada para hacer fricción.

Después de mucho miedo y cuidado, nació la perrita. Raki aquí sí estaba más pendiente, pero tanto que estaba nerviosa de que le fuera a quitar los cachorritos. Igual le tuve que romper la membrana y calentarla con una toalla, pero ahí mismo Raki se metió y comenzó a lamerla y a cortarle el cordón.

Prblema #2: Raki estaba tan desesperada que la mordió a ella y le hizo una herida bastante grande en la pancita. MIEDO. Había sangre por todos lados y no paraba. Yo se la ponía a Raki para que la lamiera y la curara. Con la toalla la limpié e hice presión hasta que dejó de sangrar.


WOW.

Qué experiencia!



Gracias Diego, por acompañarme : )

6 comentarios:

  1. Me imagino que Diego estaba realizado porque su sueño de asistir el parto de Raki se vio cumplido :)

    ¿Ya les pusiste nombre?

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  2. Awwwww qué bella Raki!!!
    <3 su carita es tierna!!
    jelicidades agüela

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  3. Qué será de la vida de Rakito y Rakita ?

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  4. El Rakito le toca al Rako mayor y a la Rakita la venderemos : (

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  5. Grrrrrrrrr.

    Creo que acabo de sangrar por la nariz de lo ultra mega mega mega cuchi que me pareció esto Andrea.

    Felicitaciones. =D !

    Me parece buen augurio tesis-seal que hayan nacido los perritos justo ahora. Pushuu!

    xD !

    Te quiero (=

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