100 Days of BAires [Semana 8]

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Lunes, 22 de Octubre
Me levanté para ir a la clase más aburrida del mundo con el profesor más aburrido del mundo. Lo único que valió la pena fue escucharle decir "shasdúi", refiriéndose al slogan de Nike.

Salí de clases y me fui a comprarle el regalo de cumpleaños a Andrea porque su cumpleaños era al día siguiente. Luego fui a la casa a almorzar y a echarme a ver tele, más específicamente el combo CSI de AXN.

Como Andrea estaba pidiendo delivery de sushi, decidí que era hora de un segundo almuerzo, a lo hobbit. La cagué. Pedí un roll de atún y cuando llegó, era un atún cocido de lata. Qué vaina más mala. Casi lloro.

Vi un capítulo de Perception que me gustó mucho y esperando la continuación me quedé dormida con lentes y todo a las 7:00pm. A las 12 de la noche me desperté de mi "siesta" y le di el regalo a Andrea, para volverme a dormir a las 2:00am.


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Martes, 23 de Octubre
Decidimos salir a almorzar para celebrar el cumpleaños de Andrea y probamos un nuevo sitio en Calle Armenia que se llama bBlue. Un exitazo. Andrea dijo que se debería llamar bbbBlue (bueno, bonito y barato). Pedimos el menú del día que por 58 pesos traía como entrada un mousse de zanahoria, como plato principal salmón laqueado con ensalada de verdes y tomates cherry, y como postre un triffle de frutos del bosque. Además de eso incluía una botella de limonada y un té. Excelente decisión.


De ahí nos fuimos a ver tienditas cuchis. Le compré una mariquera a mi hermana y nos fuimos a sentar en un banquito Plaza Armenia a ser hipsters y tocar ukulele viendo los tabs en el celular de Andrea. En eso llega un grupo de tres niñas de entre 8 y 12 años (una de ellas con un piercing sobre la boca, pero sin la bolita, entonces sólo era como un clavo que le salía de la cara). Se paran frente a nosotras y la del piercing le dice a Andrea: "Con todo respeto, guarda el celular que están robando mucho".

Creepy. Nos pidieron real y luego se sentaron a escucharnos mientras tocábamos cualquier cosa. Con la excusa de que Andrea iba a llegar tarde a clases, nos paramos y nos fuimos. Andrea siguió directo a su universidad y yo me bajé una parada antes, gracias.

Caminé a la casa para dejar los ukuleles y buscar el carrito porque quería aprovechar y comprar las cervezas de los tickets que teníamos. A ver, les explico: cuando compras una cerveza (de un litro) tienes que pagar un monto extra por el envase, en todos los supermercados hay una máquina para devolver estos envases que te da un ticket por la cantidad de envases que devolviste, y este ticket lo puedes usar la próxima vez que compres cerveza. Antes de mudarnos, devolvimos todas las cervezas en el Disco que estaba cerca de la casa, pero aquí lo que tenemos cerca es un Carrefour, entonces teníamos un ticket de ocho cervezas que no habíamos gastado nunca. Esto fui a hacer en el Disco más cercano. Y en el camino, me compré unas zapatillas que tenían un par de semanas picándome el ojo.

Llegué a la casa a hacer cous cous de quinoa y, por supuesto, a tomar cerveza.


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Miércoles, 24 de Octubre
Fui a clases a hacer nada porque era de charlas individuales con el profesor y como no dio tiempo de pasar a todos, hubo varios que quedamos para la próxima clase. Me encanta cuando me hacen levantarme temprano e ir bajo la lluvia a clases para nada. Me encanta.

Me fui a mi casa a almorzar y a juntar la ropa para llevarla a la lavandería. Mientras esperaba me puse a tocar ukulele y hacer una tarea para el viernes. Sin darme cuenta eran las 10pm y así fue como no busqué la ropa en la lavandería haciendo tiempo para buscar la ropa en la lavandería.


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Jueves, 25 de Octubre
Día de ser productivas. Después de comernos unas hamburguesas (y buscar mi ropa en la lavandería), nos fuimos a comprar las cosas para hacer unas cintas para los ukuleles (aquí el tutorial). Estuvimos un rato buscando una ferretería que no apareció sino hasta después de que ya habíamos comprado todas las cosas. (...) Aquí las vainas salen de la tierra a su gusto, así como Brayan, y como el McDonald's que tardaron menos de tres días en construir.

En la mercería, hubo un episodio entre una vieja cliente y la vieja que atendía, hasta que la cliente se hartó y se fue lanzando la puerta durísimo. Luego nos la encontramos afuera y se puso a hablarnos como por un año de lo mal que atendía esa vieja. Compramos el resto de las cosas, descubrimos que vivimos que si a dos cuadras de Jobs y nos fuimos a la casa a hacer las cintas.


Ya en la noche, nos empezamos a arreglar para ir a ver un par de bandas en La Oreja Negra con Camila (una amiga de Andrea) y su novio, que están de vacaciones por aquí. Una de las bandas se llama Julio y Agosto, la otra El Hipnotizador Romántico. Las dos son muy buenas pero Julio y Agosto me encantó. Suenan arrechísimo en vivo y son muy graciosos. Tienen un humor medio gringo muy raro de encontrar en los argentinos. Uno de ellos se bajó del escenario en pleno toque porque tenía que ir al baño y mientras tanto se pusieron a improvisar. Los del Hipnotizador Romántico son todo un show también, la niña es hermosa y está muy loca, se la pasaba brincando y tocando maracas.

El Hipnotizador Romántico

 
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Viernes, 26 de Octubre
La semana de la perdición en el curso. El profesor no pudo ir y fue un sustituto que tiene la misma experiencia que yo y que btw fue al que la rusa le dijo que no estaba preparado. Equis.

Después de clases, varios del salón empezamos a planear un picnic o ir a conocer por ahí. El plan que quedó fue ir a comer bondiola y choripanes en la Costanera y luego caminar por la Reserva Ecológica hasta el Río de la Plata. Nos fuimos en cambote a buscar a Julia que había dicho que quería ir pero no fue a clases, su casa quedaba en la ruta, so... tocamos el timbre y no estaba, así que fuimos a que Tato se pusiera un short porque estaba haciendo demasiado calor. Para rematar yo tenía botas. Me quería morir. No sé cómo hacen esas mujeres en Caracas y en LA GUAIRA usando botas. Asco.

En el camino vimos a un taxista que se quedó accidentado y decidimos empujarlo entre todos porque había quedado en la mitad de la calle. Fue muy gracioso porque ni le dimos tiempo al taxista de reaccionar, cruzamos la calle con el semáforo en verde, yo le pregunté al taxista que si quería que lo empujáramos y sin esperar respuesta ya habíamos empezado. Nuestra buena acción del día.

Esperamos a Andrea en Plaza Italia que se anotó al plan y agarramos al 152 hacia la Costanera. El 152 es el mejor autobús de Buenos Aires, siempre que queremos ir a algún lugar del mundo nos preguntamos si el 152 nos llevará hasta allá. También los colombianos se nos cagaron de la risa en la cara cuando dijimos autobús porque "suena a autobot".

Llegamos a la Costanera y hacía un calor malditísimo y el sol nos estaba calcinando, pero valió la pena porque fue el mejor choripán y el mejor sandwich de cochino que me he comido en la vida. DIOS.
Descansamos un rato y nos fuimos a caminar a la reserva. No vayan. Hace mucho calor, mucho sol y cuando por fin encuentras sombra hay MIL mosquitos. Además el río es todo sucio, al menos en esa parte. En serio es que si el Guaire. Caminamos un buen rato y cuando nos dimos cuenta de que todas las zonas eran así, nos empezamos a regresar. Llegamos hasta la entrada de Puerto Madero y nos echamos en la grama a hablar paja, todos estábamos muertos y deshidratados.


Finalmente, decidimos irnos cada uno a su casa en los colectivos que estaban FULL. Encontramos los dos extremos: el bañado en Axe y el bañado en tufo. Verga, pana, qué horrible olía ese tipo. A mitad de camino, una viejita se nos acerca y nos dice que le avisemos cuando sea la parada de Agüero (casualmente, la nuestra); ya llegando a la parada le digo a la señora que es la próxima y me responde que no, que faltan dos.
"No, señora, es esta porque ahí está un restaurante por el que siempre paso! :)" - "No sé qué me estás diciendo, no te escucho nada". Se paró y se fue arrecha. Vieja puta.

En la noche llegó Laura, los amigos pequeños de Andrea (son tan pequeños que nunca habían escuchado El Gato Volador) y un chileno al que le dicen Kike, con motivo de una pequeña reunión por el cumpleaños de Andrea.

Andrea: "...porque estaba en la ducha".
Kike: "Ah, ustedes le dicen ducha?"
Andrea: "Sí, cómo le dicen ustedes?"
Kike: "...........ducha".
Yo: "Ah, yo pensé que le decían ducha.

Estábamos con musiquita tranqui y hablando estupideces cuando de repente cayó una botella llena de agua entre Andrea y yo. Sonó durísimo, nos cagamos demasiado. A Laura se le salió lo más barranquillero y empezó a gritar "jueputa malparío" a diestra y siniestra. Alguien respondió "la malparida sos vos" y yo empecé a tratar de ver de dónde venía la cosa. En una ventana del piso tres se empezaron a ver unas caras asomándose y a escuchar unas risitas, así que subimos todos menos Laura a tocarles la puerta. No nos abrieron, pero se notaba que eran un poco de carajitas en una pijamada. Nos dijeron a través de la puerta que ellas no habían sido que averiguáramos bien y después nos siguieron diciendo cosas por la ventana.

Evidentemente, no les creímos que no fueran ellas porque no quisieron dar la cara nunca, subimos la música para que dejaran de gritarnos cosas y nos pusimos a hablar paja otra vez. En eso cae desde el piso 5 ó 6 un pote de un litro de leche LLENO que explotó y acabó en nuestro patio.


Ya a este punto Andrea y yo decidimos llamar a la policía, y como no nos atendieron nos fuimos a la comisaría. Unos oficiales nos estaban esperando minutos más tarde en el edificio y les contamos todo lo que había pasado, pero como no sabíamos específicamente cuál piso era, no podían entrar y tocar ambos apartamentos por la hora (eran las 2:00am y la botella de agua cayó como a la 1:10am).

Llegó Amín (uno de los colombianos de mi curso) y nos quedamos hablando paja un rato más hasta que se fueron todos, menos Laura que se quedó a dormir.


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Sábado, 27 de Octubre
Creo que no hace falta que les diga cada día que me levanté demasiado tarde porque soy una morsa y ya. Asuman que mis días comienzan después de la 1:00 ó 2:00 pm, salvo los días que tengo clases.
Estuve todo el día en internet y redactando la semana anterior. Lo más productivo que hice fue ladrarle a los vecinos.

No me acostumbro al horario de salir de los argentinos, pero bueno, a las 12:30 estábamos en camino al cumpleaños del guitarrista de la Pequeña Orquesta de Trovadores que había invitado a Andrea y le dijo "venite con quienes quieras".

Nosotras en el espejo del colectivo.

Llegamos a una fiesta que era una locura. Era una casa bastante grande y la única iluminación que había eran un par de extensiones con luces de navidad. El sillón de afuera no era más que un colchón sobre un box, y al lado había un puff y una silla de playa. En el baño estaba la curda. Sí, en el baño. La bañera estaba llena de hielo y cerveza. Igual Andrea y yo habíamos llevado nuestras Stout, por ser la cerveza más deliciosilla. Nos tomamos tres litros de Stout y una Heiniken. Y en un momento de la noche un vaso con capacidad para un litro cayó en nuestras manos. "Tu vaso es envidiable", me susurró un argentino al oído.

El roomie de Martín (el guitarrista).
Había un tipo que parecía Ron Swanson. Tenía unos bermudas rojos y una camisa de Shell. Nunca supe si trabajaba en Shell o no, sólo sé que ni el cumpleañero sabía quién era. Andrea se perdió con Martín y yo me puse a hacer la cola para ir al baño mientras dos argentinos me hablaban todos emocionados con que era venezolana y bailaba salsa, que ya iban a mandar a poner salsa para que bailara con ellos. Not.

Aproveché la ida al baño para agarrar una birra y cuando salí me abordaron otra vez los dos argentinos; por suerte, Andrea apareció muy oportunamente y me jaló hacia afuera.

Más tarde, había un grupo de gente rara bailando contra la pared, pero ni siquiera bailando, lástima que no pueda describir con palabras sus movimientos, tendrían que verme imitándolos. En ese grupo de gente rara, estaba Ron Swanson que me robó un beso en el cachete. OK. También había una niña que me agarro el culo tres veces y terminó tirada en el piso porque se cayó de lo ebria/pegada que estaba. Ya en el piso, aprovechó para sacar la cámara y tomarle una foto a unos amigos. WTF.

Andrea y yo estábamos tripeando con la música y de repente, literalmente en un abrir y cerrar de ojos, la pista estaba vacía, ya no quedaba NADIE en la casa y estaba amaneciendo. Me fui a sentar en el colchón de afuera donde estaba el roomie de Martín y una niña que parecía una rana tomando sol, creo que estaba inconsciente.

A lo lejos escucho que el bajista de la banda le dice a Andrea: "bueno, eshos son dos, ustedes dos y...", me mira a mí y se mira a él mismo.
- Jajaja, no, ella es gay.
- Bueno, y qué tiene de malo?
- Nada, pero es que no va a fluir.

Así fue como terminé casi sin consciencia, montada en un taxi a las 6:00am sin recordar ni siquiera dónde vivía. Llegué, le pagué al taxi e iba caminando demasiado sonriente con mi dinero en la mano cuando me empiezan a gritar desde un carro: "Disculpa! DISCULPA! Sabés dónde está la cashe Austria?". Marico, no sé ni dónde vivo. Obviamente, no le respondí eso, le dije que ni idea y seguí caminando. Tengo anotado en mi libretica, con letra inentendible: "JERSEY SHORE CORTE TIPO CARRO 6AM". Me imagino que el carajo tenía un corte de pelo a lo Jersey Shore o algo así pero pregúntenme.



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Domingo, 28 de Octubre
El ratón de cerveza es el peor ratón que existe. Es tan malo que terminé viendo Avatar en español sin que me importara.

Aparte de eso, hablé por Skype con una tía y mi abuelo que me dijo: "Tienes cara de rumba! Ahora no te vayas a ir a tomar mate, que eso sabe a beso'e viejo!"

Luego llegó Andrea con Camila y más tarde llegó el novio de Camila con unas cervezas que evidentemente rechacé.



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